1. El Contratar seguro de salud para pymes adeslas. Las empresas de pequeño tamaño son como familias, a veces mejor avenidas que otras. Pero precisamente, por su pequeño tamaño y la plantilla justa, una baja laboral puede suponer un gran problema para todos. Además de los servicios de una mutua que se encargan de las bajas de carácter laboral, es bueno contar con un seguro para las enfermedades comunes. Estos seguros pueden facilitar que los trabajadores que tienen un problema puedan reincorporarse antes al trabajo o incluso prevenir los problemas de salud al tratarlos antes de que se agraven. Además, ayuda a fidelizar a los trabajadores, que apreciarán este tipo de seguro.
  2. Una gestoría de calidad. Contar con una buena gestoría es fundamental para que una pequeña empresa funcione como es debido. Contar con gestores de confianza a los que poder realizar consultas y que se encarguen de los pagos de impuestos o incluso de informar cuando hay ayudas o cualquier subvención interesante. El no realizar los pagos a tiempo supone multas que se pueden ahorrar fácilmente con una buena gestión. Si la empresa es pequeña, esta se hará desde una gestoría externa pero si la empresa es algo más grande se puede valorar que haya un departamento de gestión en la misma para facilitar las cosas.
  3. Cursos de formación gratuitos. Existen muchos cursos de formación para los trabajadores que la empresa abona pero que luego se recupera el importe con descuentos en los pagos de la Seguridad Social. Es muy importante que el personal se forme y esté actualizado para poder implementar todo tipo de mejoras en la empresa sin que sea una dificultad el tener empleados que no conocen las nuevas técnicas. Es bueno que los jefes de personal propongan estos cursos que son voluntarios en su mayoría, pero que pueden llevarse a cabo en horario de trabajo.
  4. El control personal. No se trata sólo de invertir y montar empresas, hay que llevar un cierto control personal para saber de primera mano qué sucede en las mismas. Si tienes varias empresas no podrás estar a diario en todas ellas, pero sí debes de acudir con frecuencia para conocer siempre qué sucede por tu propia experiencia, incluso cuando tienes gente de confianza en las mismas. Eso te ayudará a encontrar los problemas que puedan ir surgiendo y también a pulir los fallos.